Las cerraduras están pensadas para brindar seguridad, pero cuando se atascan pueden resultar muy frustrantes. Tratar con una cerradura bloqueada es más común de lo que imaginas y, por suerte, existen soluciones eficaces y asequibles para que vuelva a funcionar con suavidad. Ya sea la puerta del coche, el maletero o la cerradura de tu casa, aquí tienes métodos probados para liberar una cerradura atascada.
¿Por qué se atascan las cerraduras?
Entender las causas de una cerradura bloqueada puede ayudarte a prevenir el problema en el futuro. Las razones más comunes son:
Suciedad y residuos: Con el tiempo, el polvo, la mugre o pequeñas partículas se acumulan dentro del mecanismo, dificultando el movimiento de las piezas internas.
Óxido y corrosión: La exposición a la humedad, el ambiente salino o la condensación puede provocar óxido en las piezas metálicas.
Falta de lubricación: Las cerraduras necesitan lubricación ocasional. Sin ella, aumenta la fricción y el mecanismo puede terminar bloqueándose.
A continuación, te mostramos pasos sencillos para solucionar una cerradura atascada.
Paso 1: Usa grafito en polvo o lubricante seco
Lo primero es aplicar un lubricante adecuado. Evita los lubricantes húmedos o a base de aceite, ya que atraen polvo y pueden empeorar el problema con el tiempo.
Grafito en polvo: Es una de las mejores opciones. Aplica una pequeña cantidad en el orificio de la llave, introduce la llave y muévela suavemente hacia adelante y atrás para distribuir el grafito y reducir la fricción.
Lubricantes secos: Diseñados específicamente para cerraduras, evitan la acumulación de residuos. Pulveriza una pequeña cantidad, introduce la llave y gírala con cuidado.
Consejo profesional: Evita usar WD-40 estándar u otros productos a base de aceite; a largo plazo pueden causar acumulaciones que bloqueen la cerradura.
Paso 2: Prueba la llave con fuerza suave
Si el lubricante no es suficiente, intenta aplicar una fuerza ligera y controlada.
Introduce la llave: Asegúrate de que entra completamente.
Muévela con cuidado: Gira y balancea la llave suavemente para ayudar a que el lubricante actúe y libere las piezas internas.
Precaución: Si notas mucha resistencia, no fuerces la llave. Podría romperse dentro de la cerradura.
Paso 3: Calienta la cerradura (especialmente en clima frío)
El frío puede hacer que las cerraduras se bloqueen por hielo o contracción del metal.
Secador de pelo: Aplica aire caliente durante unos minutos para que el metal se dilate y el hielo se derrita.
Calienta la llave: Puedes calentar ligeramente la llave (con cuidado) antes de introducirla.
Nota de seguridad: No apliques llamas directamente sobre la cerradura; podrías dañar superficies o deformar el mecanismo.
Paso 4: Usa vinagre para cerraduras corroídas
Si el problema es el óxido, el vinagre puede ayudar:
Aplica vinagre: Pon unas gotas en la llave, introdúcela y déjala actuar uno o dos minutos.
Lubrica después: Aplica grafito en polvo o lubricante seco para mantener el funcionamiento suave.
Paso 5: Elimina residuos con aire comprimido
Si hay suciedad acumulada, el aire comprimido es muy eficaz:
Sopla el polvo: Dirige la boquilla al orificio de la llave y aplica ráfagas cortas.
Finaliza lubricando: Añade lubricante seco para evitar futuros atascos.

Cómo prevenir que la cerradura vuelva a atascarse
Una vez solucionado el problema, sigue estos consejos:
Lubrica regularmente: Una o dos veces al año, especialmente en zonas húmedas o polvorientas.
Mantén las cerraduras limpias: Limpia la suciedad visible y protege las cerraduras expuestas.
Reemplaza llaves desgastadas: Las llaves gastadas aumentan la fricción y favorecen los atascos.
Cuándo buscar ayuda profesional
Si la cerradura está muy dañada, corroída o la llave se rompe dentro, es mejor acudir a un profesional. Contarán con herramientas y experiencia para resolver el problema sin causar daños adicionales.
Cuidar tus cerraduras
Una cerradura atascada puede ser molesta, pero con paciencia y estos pasos sencillos, muchas veces se puede solucionar sin ayuda profesional. El mantenimiento regular es la clave para que tus cerraduras funcionen correctamente durante años.